El domingo 30 de agosto, el obispo Djalma explicó la existencia de 2 iglesias. Estála iglesia física, que es la iglesia que uno puede ver, donde estamos hoy, pero en esta iglesia la salvación no se encuentra garantizada. Y está la iglesia espiritual. Muchas personas participan de la iglesia física, pero pocas participan de la iglesia espiritual.
La iglesia espiritual es formada por los primogénitos, aquellos que nacieron de Dios, los que recibieron el Espíritu Santo.
Entonces, cuando una persona llega a la iglesia física y por su decisión se entrega a Dios y recibe el Espíritu Santo, ella pasa a pertenecer a la iglesia espiritual.
El Señor Jesús dijo que sería traicionado, entregado, que iba a morir pero que iba a resucitar… Y eso fue lo que sucedió; pero también dijo que iba a volver.
Y Él va a volver no por la iglesia física, si no, por la iglesia espiritual. Quiere decir que si usted pertenece a la iglesia espiritual entonces el Señor Jesús vendrá por usted.
Pero para que esto sea realidad, para que reciba el Espíritu Santo, existe la necesidad de entregarse en el
Altar y es lo que haremos hoy. Entregarse en el Altar es vivir según la voluntad de Dios.
En Mateo 7:21 Jesús dijo:
«No todo el que me dice <Señor, Señor>, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.»
Y todos los días existen personas que dicen: Señor Señor ayúdame, Señor Señor haga esto por mi, yo necesito de un milagro… Si yo quiero que mi alma esté en los cielos, yo debo hacer la voluntad del Padre que está en los cielos.
Y cuantas son las personas que aún llamando a Dios de «Señor, Señor» no hacen la voluntad de Dios, por ejemplo, no perdonan… Y si uno pasa por el altar sin perdonar no cambia nada, si uno pasa por el altar con el corazón lleno de rencor, resentimiento, odio, deseo de venganza… Puede pasar por el altar, pero la vida seguirá de la misma manera.
Perdonar no es un sentimiento, es tomar una decisión…
La decisión de obedecer a Dios. Y lo que Dios más quiere de mi, es la obedeciencia.
«Tal vez usted estaba apartado, hoy esta regresando y hay en su mente un pensamiento de que no merece, es verdad, nadie merece nada, pero si uno hace la voluntad de Dios a través de la obediencia uno pasa a ser merecedor de la bendición más grande que es el Bautismo con el Espíritu Santo, pero lo que Dios demanda de mi, es que le obedezca», afirma el obispo Djalma.
«Y Samuel dijo: ¿Se complace el Señor tanto en holocausto y sacrificios como en la obedeciencia a la voz del Señor? He aquí, el obedecer es mejor que un sacrificio, y el prestar atención, que la grosera de los carneros. Porque la rebelión es como pecado de adivinación, y la desobediencia, como iniquidad e idolatria. Por cuanto has desechado la palabra del Señor, Él también te ha desechado para que no seas rey» (1 de Samuel 15:22)
Es decir, el prestar atención a la Palabra de Dios es lo que agrada a Dios.
Esto paso con el rey Saul qué no quiso obedecer la palabra de Dios, la rechazo y por eso rechazo al dueño de la palabra, que es Dios y Él también fue rechazado.
De repente usted piensa que no está listo para pasar por el altar, por ejemplo, el que no perdona ha rechazado la palabra y es verdad, si usted no abandona el pecado ha rechazo la palabra; pero esto puede cambiar, a través de una decisión. La puerta del altar se encuentra abierta para todos aquellos que quieren tener una vida con Dios. Y usted puede tomar esta decisión hoy.
Obispo Djalma Bezerra

