Conozco la iglesia desde que era muy pequeña, ya que mi mamá me llevaba a todas las actividades. Sin embargo, a los 15 años decidí distanciarme y dejar de ir. Empecé a salir a discotecas y a beber. Aunque al principio parecía divertido, pronto me sentí muy triste y sola. Intenté encontrar una pareja, pero me lastimó mucho y, como resultado, también empecé a tener dolores inexplicables en mis huesos, que los médicos no lograban entender.
Tomé varios medicamentos, pero nada ayudaba. Me gustaba bailar, pero el dolor me lo impedía, lo que aumentó mi tristeza. Pasé por momentos oscuros y llegué a pensar en quitarme la vida, sintiendo que no valía la pena seguir viviendo. Aunque conocía a Dios desde pequeña, no encontraba el valor para volver a Él.
Un día, en un momento de desesperación, tuve pensamientos de lanzarme a las vías del metro. Intenté hacerlo, pero al ser ayudada por la gente, empecé a reflexionar sobre todo lo que estaba sucediendo en mi vida. Recordé que Dios existe y que debía volver a Él. Quería dejar esa tristeza y vacío atrás, así que decidí regresar a la iglesia, esta vez con seriedad.
Recuerdo con claridad cuando frente al altar, el pastor me preguntó hasta cuándo iba a seguir sufriendo. Decidí que ese sufrimiento se acabaría, y empecé un proceso de liberación. Luego, hice una lista de mis problemas y oré fervientemente, sintiendo que no quería más esa situación. Decidí bautizarme ese mismo domingo y, el jueves, fui bautizada con el Espíritu Santo.
Desde que recibí el Espíritu Santo, mi vida cambió radicalmente. Los pensamientos de suicidio desaparecieron, ya no sentía el vacío ni la tristeza, y los dolores en mis huesos se fueron. Me sentía como si hubiera renacido. Después, me uní a un grupo de evangelización porque quería compartir mi experiencia. La mejor decisión de mi vida fue regresar a Jesús y recibir al Espíritu Santo.
El 21 de Junio se llevará a cabo el «Domingo del Regreso». Será una ocasión especial para quienes anhelan una nueva oportunidad con el Altísimo.
Lo que usted necesita saber sobre el “Domingo del Regreso”:
Hoy en día, muchas personas se enfrentan a una rutina agotadora y a una persistente falta de paz interior. La decisión espiritual que cada individuo toma a diario define el rumbo de su existencia, como advierte la Palabra de Dios. Sin embargo, muchos prefieren seguir los deseos engañosos de su propio corazón, cosechando los amargos frutos de elecciones desalineadas con el Todopoderoso.
¿Por qué es importante?
El Salmo 119 afirma que el alma está continuamente en manos del ser humano. Esto significa, por lo tanto, que todos poseen libre albedrío para decidir en cada momento. Desafortunadamente, una parte significativa de la sociedad elige caminos basados en placeres momentáneos, lo que resulta en un profundo cansancio espiritual y, en consecuencia, en un distanciamiento del Creador.
El punto de inflexión
El mismo poder de elección que antes llevó al individuo al error también tiene la capacidad de transformar su futuro. Por lo tanto, reconocer la necesidad de un nuevo comienzo surge como el primer paso para reconstruir una vida rota. Dios solo espera una actitud sincera para manifestar su poder y restaurar la paz que el mundo no puede ofrecer.
¿Qué sucederá?
Con el propósito, sobre todo, de rescatar a quienes se han alejado, la Iglesia Universal promoverá el «Domingo del Regreso». Este evento especial busca dar la bienvenida a quienes desean reconciliarse con la verdadera fe e iniciar un nuevo camino espiritual. Pero también estará abierto a todos aquellos que desean vivir en comunión con Dios.
Cómo participar
Cuándo: Domingo, 20 de septiembre.
Horarios: Especialmente a las 9:30 am. Otros horarios: 7:30 am y 5:00 pm
Dónde: en el Templo de la Fe: Av San Martin #40 cerca de la estaciòn del metro Artigas
En resumen
No importa cuán lejos estés de Dios, la oportunidad de un nuevo comienzo llama a tu puerta. Participa en este llamado de fe y cambia tu historia.
Encuentra la dirección más cercana visitando: universal.org.ve/direcciones-vzla
