La tormenta pondrá a prueba si la creencia que mostramos es simplemente una fachada o una fe verdadera.
A veces, solo somos fuertes hasta que las cosas se ponen difíciles.
Por lo tanto, los grandes problemas de la vida separan el trigo de la paja que existe dentro de nosotros.
Y en lugar de justificar la debilidad y el desaliento, sería mejor que afrontáramos el pecado de la incredulidad que se esconde en lo más profundo de nuestros corazones.
