«¿Por qué mi vida no cambia?»

«¿Por qué mi vida no cambia?»

Por admin

El fracaso, la vergüenza, la mediocridad, los errores, entre otros, muchas veces se relacionan con el nombre de las personas. ¿Te habías percatado de eso?

Por ejemplo, cuando alguien ha colapsado económicamente y solo vive de prestado, al pensar en él, quienes lo conocen pueden decir cosas como «Ah, Juan es el hombre de las mil deudas, es la deuda andante». O bien, si se trata de alguien que tiene problemas con alguna adicción, dicen: «María es la borracha de la colonia».

Y en tu caso, ¿con qué asocian tu nombre: al éxito o al fracaso?

Hoy en día, muchos viven con su nombre manchado y no saben qué hacer para librarse de todo lo que están arrastrando. Y una vez que han tocado fondo es cuando se preguntan: «Dios, ¿por qué no me escuchas?».

Pero la realidad es que Él, más que uno mismo, desea librarte de esa situación que te está ahogando. Dios busca llevarnos a Su presencia justamente cuando estamos hundidos y desesperados, para cambiar nuestras vidas.

 

Respuesta en el pasado

Así fue como comenzó la historia de Abraham, antes de ser conocido como el padre de la fe, su nombre estaba ligado a la vergüenza por no tener un hijo. Pues, antiguamente, no tener descendencia era sinónimo de ser un fracaso. Pero él pudo cambiar su historia cuando Dios le brindó una oportunidad. Y hoy, la gran mayoría sabe quién es Abraham. Él solo quería un hijo, sin embargo, Dios le dio millones de descendientes, tal y como lo prometió.

Es exactamente lo que Dios quiere hacer en cada uno de nosotros. No nos llama para realizar cosas simples en nuestra vida, sino grandiosas, que reflejen cuán grande es el Señor.

Ahora bien, ¿qué necesitas hacer para que Él empiece a actuar en ti? Tal vez participas continuamente en la iglesia esperando una respuesta de Dios y no has sido respondido(a). Pero ¿por qué?

Cuando un grupo de personas se asocia por un objetivo, cada uno de los involucrados espera que los demás socios cumplan con su parte para ir alcanzando ese fin.

Y con Dios es exactamente lo mismo, pero ¿te has preguntas qué es exactamente lo que Él espera de ti?

Tal vez no tienes idea o no estás seguro de ello, pero este domingo podrás encontrar la respuesta que necesitas.

Te esperamos este miércoles en la Reunión del Espíritu Santo, especialmente a las 6:30pm., en el Templo de la Fe:Av. San Martín N°40, entre Bloque Dearmas y la estación del metro Artigas.

O bien, acude a la Universal más cercana.