En los tiempos bíblicos, era muy común que los reyes hicieran entradas triunfales al entrar a diferentes ciudades. Un claro ejemplo de eso fue cuando la comitiva del rey Saúl, liderada por David, llegó victoriosa de la guerra y fue bien recibida por los ciudadanos (1 Samuel 18:6-8).

Con el Señor Jesús no fue diferente. Después de haber predicado en tantos lugares, de hacer milagros extraordinarios, de curar a las personas de las enfermedades más mortales y de liberarlas de la opresión maligna, llegó a Jerusalén sabiendo que debía cumplir Su misión, entregarse como sacrificio vivo para que toda la humanidad tuviera la oportunidad de ser redimida y salva.

Por lo tanto, Su entrada a Jerusalén no pasó inadvertida, sino que fue recibido con la honra que todo rey recibía.

«Muchos tendieron sus mantos en el camino, y otros tendieron ramas que habían cortado de los campos. Los que iban delante y los que Lo seguían, gritaban: ¡Hosanna! Bendito el que viene en el nombre del Señor; bendito el reino de nuestro padre David que viene; ¡Hosanna en las alturas!» Marcos 11:8-10

¡Triunfe sobre sus problemas!

Si usted está cansado de la vida que tiene, llena de problemas, sin paz, con deudas y enfermedades, sepa que puede superar todo eso.

En la misma fe del Señor Jesús, la Universal realizará una reunión muy importante este Domingo de Ramos, determinando el triunfo sobre todos los problemas que lo han esclavizado.

No espere más tiempo, tome una actitud de fe para que su situación cambie completamente.

Lo esperamos, a las 9:30 am, en el Templo de la Fe: Av. San Martín N° 40 entre Bloque Dearmas y la estación del metro Artigas.